Gastronomía nepalí; arroz, fideos y momos

Momos, con M.

Uno de mis motivos, si no el principal, para viajar a otro país es sin duda la gastronomía local. Me fascina como cada país, cada territorio, cada región, ciudad o pueblo crea versiones del mismo plato en base a lo que tengan a mano, y como transforman elementos «brutos» y tipicos en la cocina más refinada y al mismo tiempo popular. Si es popular no puede ser mala. Pienso en el gazpacho o las croquetas ahora mismo. 

La comida de Nepal, al menos del valle de Katmandú se basa en la tríada asiática por excelencia: arroz, verduras y pollo/ternera (búfalo en lo países hinduistas) y depende del país añaden cerdo. Además del arroz tienen buen trato con las lentejas y el trigo, tanto para hacer los saquitos de los momos o los fideos, que pueden ser de trigo o de arroz. Así que los platos principales de Nepal son: 

Momos: saquitos de masa de harina rellenos, normalmente, de pollo, búfalo o verduras. Esta sazonado con unas especias muy específicas parecidas a las del garam massala y se pueden comer al vapor o fritas. Los chinos los llaman gyozas y son esencialmente lo mismo. Tienen decenas de recetas distintas y se pueden cerrar de mil formas diferentes, aunque en el fondo es estético:

Ahí tenéis las tres variedades en orden: pollo, búfalo y verduras. El pollo realmente es el más caro de los tres, ya que en Nepal prefieren importarlo a criarlo, ya que todas las carnes son bastante caras. Aparte de caras, tendríais  que ver una «carnicería»: una mesa de madera y el género encima así, a pelo. Con sus moscas como puños de grande. Recordad también que aquí todo viene a través de la India o de China, no tienen puertos y por aire no suele venir comida, pero traen un montón de impuestos. 

Un plato de momos, que suelen ser 10 unidades, cuesta unas 70-100 rupias. Cien rupias no llega a un euro. Setenta son más o menos cincuenta céntimos de euro. Si os gustan los momos, podéis comerlos a todas horas y gastar 1’50 euros al día en este país. Ridículo. 

Chawmin: fideos chinos, tal cual. Con la variante nepalí y sus respectivos condimentos. Antes de prepararlos suelen preguntarte si los quieres picantes o no, que se dice piro. Si oyes esa palabra, huye. Corre. Busca una cadena perpetua, pero aléjate. Aquí no todo pica, pero cuando pica pica más que un cangrejo en un cubo de lata. 

Aquí tenéis los míos. No cuestan ni un euro por plato, y os aseguro que os quedáis satisfechos. 

Dal Bhat: una mezcla de arroz y lentejas. Las lentejas son muy utilizadas en la India para hacer las tortas típicas llamadas papad, que son como Doritos pero de lentejas. Están muy buenas una vez te acostumbras al sabor no puedes parar de comerlas. Son hipocaloricas, por si hacéis dieta. 

Volviendo al plato, las lentejas son más tirando a sopa, y el arroz se acompaña de pollo con curry. Es la cena típica de aquí, como las sopitas de maravilla (nunca supe porque esas bolitas se llamaban maravilla.) Es muy nutritiva y suele comerse con las manos. 

Se parece a esto, siento no tener imágenes porque cuando me lo han puesto por delante me lo he comido sin respirar casi:

Bhat: solo arroz, que puede ser rollo «tres delicias» como los chinos, con soja, con pollo, cerdo, búfalo… Tened en mente que en toda Asia su arroz es nuestro pan,  así que cuando nostros empujamos la salsita de las gambas al ajillo con pan, ellos lo hacen con su mano y con una bolita de arroz en ellas. Al principio choca, luego lo ves tan cómodo y tan normal que lo raro es que no lo hagamos en España.

Me falta añadir alguna foto de los bares nepalíes. En este país, allá donde vayas encontrarás pequeños locales, diminutos, con pequeñas mesas y la cocina abierta 24 horas (desde que abren hasta que cierran, que viene a ser cuando les apetece) donde te servirán encantados cualquiera de los platos que os he puesto antes. Siempre que he ido a cualquiera de esos sitios tenían un menú a mano con los precios. Parece algo insalubre pero de momento cada día he comido fuera y no me he puesto malo. No tengáis miedo a comer fuera. Es más seguro de lo que parece. Eso si; nunca bebáis bebidas con hielo si no queréis conseguir un pase de fin de semana para el Club Roca, no sé si me explico.

Con esto tenéis la tríada nepalí, suficiente para sobrevivir. Ninguno de esos platos os lo van a cobrar a más de un euro (120 rupias) por plato, aunque depende de donde os lo comáis os pueden meter el doble. 

Me gustaría escribir más sobre comida, pero Rishi (el marido de Rabina, mis homeowners) no para de ponerme pastis frances en un vaso, así que voy terminando y yendome a dormir. Mañana visitaré Bhaktapur, la tercera ciudad sagrada. 
Un abrazo viajeros. ¡Buenas noches!

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